lunes, 3 de octubre de 2016

Dejándome engañar.

Y empecé a tomar café cuando te conocí,
supongo que quería dormir lo mismo que una persona normal,
pero no, no lo conseguí, y creo que fue entonces cuando me di cuenta..
volví a ser una simple mortal a la que sus sentimientos vuelven a traicionar.

Es que me estás acostumbrando a vivir despeinada,
pero no como normalmente lo estaba, ahora de una forma distinta, natural, feliz.
Cuando debería de estar con los pies en la tierra, es cuando más siento que soy un globo de helio,
pero no puedo evitarlo y tú no haces nada para sujetarme... hasta soplas más para elevarme.

Llegaste con toda esa calma para hacerme sentir que todo estaría mejor,
y aunque resultaste traer tras de ti a un huracán que esperaba sólo a que yo estuviera confiada,
debo confesar que tanta confusión y emoción en mí,
al final del día me hace querer seguir con todo esto sin pensar en los rastros que este desastre pueda dejar, en que después de poco o mucho tiempo te irás, y será entonces cuando te vuelvas una historia más, algo que estaba anunciado en mi mente desde antes de comenzar y que tú siempre negaste, que aseguraste que no iba a pasar así y aunque yo sabía la verdad, quise mentirme y creerte sin más.

Pero bueno, aquí estoy una vez más dejándome engañar para sentirme feliz, hasta que llegue ese momento en el que tenga que darme cuenta que siempre supe la verdad y dejarte ir.









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